Escrito por:
Jordi Gibert Amat, responsable de la unidad de negocio de biotecnología en Klinea Biotech & Pharma Engineering.
Núria Nieto Nicolau, responsable de Terapias Avanzadas en Klinea Biotech & Pharma Engineering.
Leonardo Guasco, responsable de área de ventas en Litek Pharma.
Las terapias avanzadas (ATMPs) ofrecen tratamientos personalizados capaces de abordar enfermedades hasta ahora incurables. Sin embargo, su fabricación plantea retos importantes, entre ellos la elevada huella energética de las salas blancas, requieren de flujos laminares constantes, altas tasas de renovación del aire y una climatización precisa para mantener temperatura y humedad en rangos estrictos. Se estima que una sala blanca típica puede requerir entre 30 y 50 veces más energía que un edificio similar sin estas exigencias ambientales [3]. Este impacto adquiere especial relevancia en el contexto actual de descarbonización, impulsado por reguladores como EMA y AEMPS [2] y por marcos como los objetivos de neutralidad climática de la Unión Europea [5], el RITE en España [6] y las directrices GMP para ATMPs [4].
En este escenario, los aisladores emergen como una solución clave: reducen el área crítica sometida a condiciones de grado A, alivian la carga sobre los sistemas HVAC, minimizan el riesgo de contaminación y simplifican la validación [3]. Además, la revisión en curso de la Parte IV de las GMP [4] refuerza el papel de los sistemas cerrados como opción preferente en la fabricación de ATMPs. Así, los aisladores no solo responden a una exigencia regulatoria, sino que constituyen también una ventaja competitiva al reducir la demanda energética, contener los costes operativos y mejorar el coste total de propiedad de la instalación
Presentación de aisladores: fundamentos y ventajas
El aislador es un como un sistema cerrado con una barrera física continua entre el operador y el producto. Esto permite asegurar condiciones de grado A (ISO 5 según la norma EN ISO 14644-1)[7] dentro del mismo, recirculando el aire interior y sometiéndolo a filtración HEPA, para mantener la esterilidad del ambiente. Así estos equipos pueden instalarse en áreas de grado D como mínimo, según establece el Anexo 1 de EU GMP (2022) [8], dado que el entorno crítico se mantiene dentro del propio aislador cerrado. Aunque procesos estériles de mayor riesgo, como manipulaciones frecuentes o alta carga microbiológica, puede requerirse un entorno de fondo de Grado C, siempre en función de la Contamination Control Strategy (CCS).
Sus componentes esenciales incluyen sistemas de descontaminación automatizada, capaces de realizar ciclos completos con vapor de peróxido de hidrógeno (H₂O₂) u otros agentes esterilizantes, eliminando la intervención humana directa en la desinfección de la zona crítica. Dispone además de guantes integrados que permiten manipular materiales sin comprometer la barrera estéril, y de mecanismos de filtrado de alta eficiencia que protegen tanto al producto como al operador. Las cámaras de carga y descarga con esclusas o RTP (Rapid Transfer Ports) garantizan la introducción y retirada de materiales sin romper la integridad del entorno estéril.
El uso de aisladores, frente a sistemas abiertos en salas blancas, ofrece ventajas operativas y económicas claras (Tabla 1). Un sistema abierto exige un grado A en un entorno de grado B[8], lo que implica un elevado consumo energético, tasas de recambio de aire muy altas y una carga continua sobre el sistema HVAC. En cambio, un aislador limita estas condiciones críticas a su espacio interior, reduciendo en menor volumen de aire a tratar y, por tanto, menor consumo energético y costes de operación. Además, la barrera física reduce drásticamente el riesgo de contaminación por intervención humana y simplifica el cumplimiento de los requisitos de monitorización ambiental y validación[3]. Aportando una capa adicional de bioseguridad para el operario, reduciendo la exposición a materiales biológicos manipulados en la fabricación de ATMPs, como células o vectores virales no replilcativos.
Los aisladores son idóneos para procesos de fabricación de ATMPs que requieren manipulación aséptica prolongada o manipulación de productos de alto riesgo. Como la producción de células TIL para inmunoterapia, células dendríticas alogénicas para vacunas personalizadas, o determinados procesos de terapia génica que implican vectores virales sensibles a la contaminación cruzada.
En ATMPs, los aisladores constituyen dispositivos separativos cerrados y estancos capaces de mantener un entorno interno de grado A, aislado mediante barrera rígida, guantes y sistemas seguros de transferencia.
Esta solución resulta especialmente adecuada en procesos con manipulación aséptica prolongada, células vivas o vectores virales, donde no existe esterilización terminal y la garantía de esterilidad depende del control integral del proceso. En el caso de Litek Pharma, dispone de aisladores modulares para ATMPs con cámara en acero inoxidable AISI 316L pulido, flujo laminar, biodescontaminación integrada por VHP/H₂O₂, automatización mediante PLC/HMI, opciones de doble filtración HEPA H14, monitorización ambiental y posibilidad de integrar centrífugas, incubadores, microscopios, equipos de modificación genética y soluciones de fill & finish. Asimismo, incorporan esclusas, RTP y sistemas de salida de residuos seguros, lo que facilita la transferencia de materiales y la reducción del riesgo de contaminación cruzada. [9]
Una frontera cada vez más difusa entre sectores
La convergencia entre cosmética, biotecnología y farmacia no es solo conceptual. A nivel tecnológico, muchas herramientas, conocimientos y metodologías son compartidas, aunque los marcos regulatorios sean distintos.
Esta hibridación crea oportunidades, pero también exige criterio. No se trata de «copiar» modelos farmacéuticos, sino de adaptar soluciones biotecnológicas al contexto cosmético, encontrando el equilibrio adecuado entre rigor técnico, agilidad y viabilidad económica.
Las empresas que mejor gestionan esta frontera son aquellas capaces de traducir complejidad científica en productos comprensibles, seguros y competitivos.
Análisis de sostenibilidad energética
La comparación publicada entre un sistema abierto A en B y un sistema cerrado con aisladores A en D para producción de ATMPs demostró una marcada reducción del consumo HVAC, del gasto energético total y una caída aproximada del 50% en las emisiones de gases de efecto invernadero, atribuibles principalmente a la menor clasificación ambiental del fondo y al menor volumen de aire sometido a tratamiento intensivo, que fija el fondo de un aislador cerrado en grado D, siempre bajo justificación en la CCS. El análisis no solo muestra el ahorro, sino también su impacto ambiental: menor consumo eléctrico significa menos emisiones y también una menor demanda de refrigeración, lo que se traduce en un uso reducido de agua, en línea con el Pacto Verde Europeo.
En definitiva, pasar a un aislador no solo ahorra dinero: es una decisión estratégica que combina sostenibilidad, eficiencia y cumplimiento normativo [3].
Análisis económico: CAPEX, OPEX, amortización
La implantación de aisladores impacta en la estructura de costes, tanto en la inversión incial (CAPEX) como en los gastos operativos anuales (OPEX). Mientras un sistema abierto en sala B requiere infraestructuras más complejos (construcción de salas de alta clasificación, HVAC de gran capacidad de accessos adicionales), el aislador en sala D reduce estas necesidades, aunque añade el coste del propio equipo.
En OPEX, la diferencia es mayor: el sistema abierto implica consumos energéticos elevados y gastos recurrentes en validaciones, mantenimiento, monitorización, y consumibles (en especial la vestimenta); el aislador reduce la necesidad de entorno en grado crítico, y simplificando el control ambiental. Así, la inversión inicial extra se compensa con ahorros operativos que permiten un retorno en un plazo de dos a cinco años, dependiendo del proceso y de la intensidad de uso de la instalación.
La reducción de gastos operativos puede mejorar de forma sustancial la rentabilidad del proyecto a lo largo de la vida útil, aunque el plazo exacto de retorno debe evaluarse caso por caso en función de la tipología de proceso, la intensidad de uso, el diseño de la planta y los costes locales de operación.
Cumplimiento regulatorio y calidad
El uso de sistemas cerrados como los aisladores cuenta con un claro respaldo normativo en la producción de medicamentos estériles. El Anexo 1 de las EU GMP, revisado en 2022, establece que, si es viable, los procesos asépticos deben realizarse en sistemas cerrados para minimizar el riesgo de contaminación microbiana y de partículas[9]. En el caso de los ATMPs, la Parte IV de las GMP, precisa que este Anexo solo resulta de aplicación en las operaciones que impliquen esterilización, remitiendo a él como orientación [10].
Aunque su aplicación en este ámbito está acotada, el principio de favorecer los sistemas cerrados frente a los abiertos refuerza la justificación técnica y regulatoria de los aisladores en ATMPs.
Los aisladores aseguran un entorno grado A independiente de la sala, estabilizando parámetros críticos (temperatura, humedad, flujo) y reduciendo partículas viables e inviables. Esto simplifica la monitorización, minimiza desviaciones y agiliza las validaciones entre lotes. Además, este control estricto mitiga la contaminación cruzada, acelera la liberación del producto y facilita las inspecciones de la EMA, AEMPS o FDA [10].
El uso de aisladores se integra con los análisis de riesgos requeridos por la normativa GMP[9]. Al reducir los factores ambientales no controlados y intervención manual, el riesgo global para el producto se minimiza, lo que repercute directamente en la calidad final y en la consistencia entre lotes. Este control más estricto no solo facilita el cumplimiento regulatorio, sino que también aporta ventajas operativas: menos revalidaciones, menor riesgo de contaminación cruzada y un impacto positivo en los tiempos y costes de liberación de producto.
Más allá de las ATMPS; versatilidad y escalabilidad de la tecnología
Permiten escalar procesos con condiciones reproducibles y reproducibles y validadas[12]. Esta capacidad de mantener entornos críticos de forma consistente en diferentes volúmenes los convierte en una herramienta estratégica para la industrialización de procesos complejos, como la fabricación de ATMPs.
De cara al futuro, la revisión en curso de la Parte IV de las GMP específicas para ATMPs se prevé que refuerce todavía más este papel. En su Concept Paper, la EMA destaca la necesidad de actualizar los requisitos de diseño de las áreas de producción, alineándolos con el Anexo 1 y promoviendo el uso de tecnologías cerradas como estándar[4]. De confirmarse este enfoque, los aisladores pasarán de ser una recomendación a la solución preferente para cumplir con las exigencias regulatorias y el control ambiental en ATMPs, con previsión de entrar en vigor.
Conclusiones
Se elimina la metáfora y la introducción larga para ir directo al grano: el aislador integra sostenibilidad ecológica, eficiencia económica y excelencia operativa sin comprometer calidad de producto final. Ecológicamente, reduce el consumo energético y la huella de carbono al minimizar el área crítica de limpieza. Económicamente, disminuye de forma sustancial los costes operativos y facilita una amortización rápida de la inversión inicial. Operativamente, estabiliza las condiciones críticas del proceso, reduce la variabilidad y simplifica las tareas de validación y monitorización ambiental.
Además, su versatilidad y escalabilidad permiten que la misma tecnología se aplique desde la producción de terapias avanzadas hasta otros medicamentos estériles, sin perder eficacia ni comprometer la calidad. Con la inminente revisión de la Parte IV de las GMP para ATMPs, se consolidará como la solución estratégica para las instalaciones que buscan combinar cumplimiento normativo, competitividad y sostenibilidad en la fabricación de ATMPs.
Bibliografía
[2] https://www.amrindustryalliance.org/mediaroom/pressure-mounts-on-pharma-to-act-on-environmental-targets/
[3] Pinnetta G, Adamini A, Severina F, Fagioli F, Zanini C, Ferrero I. Evaluating Ecological Impact and Sustainability in the Manufacturing of Advanced Therapies: Comparative Analysis of Greenhouse Gas Emissions in the Production of ATMPs in Open and Closed Systems. Bioengineering (Basel). 2023 Sep 6;10(9):1047. doi: 10.3390/bioengineering10091047. PMID: 37760149; PMCID: PMC10525939.
[4]https://www.ema.europa.eu/en/documents/scientific-guideline/concept-paper-revision-part-iv-guidelines-good-manufacturing-practice-specific-advanced-therapy-medicinal-products_en.pdf
[5] https://www.consilium.europa.eu/en/topics/climate/
[6] https://www.miteco.gob.es/es/energia/eficiencia/rite.html
[7] https://www.iso.org/standard/53394.html
[8] https://litek-pharma.com/en/products/atmp-isolator-advanced-therapies/
[9] https://www.gmp-compliance.org/files/guidemgr/20220825_gmp-an1_en_0.pdf
[10]https://www.fda.gov/files/drugs/published/Sterile-Drug-Products-Produced-by-Aseptic-Processing-%E2%80%94-Current-Good-Manufacturing-Practice.pdf
[11]https://ispe.org/pharmaceutical-engineering/november-december-2020/flexible-facility-design-multiple-cell-therapy